Una obra cuidada hasta
el último detalle ·
REVISTA PHOTOMUSIK
La dirección de César Gil y la interpretación de Carlos Manrique Sastre y Alejandro García, dos actores con aura, hacen de “El señor Ibrahim y las flores del Corán” una obra cuidada hasta el último detalle, creando un ambiente de encuentro intimista y esperanzador. Carlos es un actor crecido, de pose convincente, que enamora, sumergido en la sensibilidad del comerciante Ibrahim; Alejandro: una luz que comienza a resplandecer.
Muy tocado salgo de esta
representación · JUAN CARLOS NAYA
Muy tocado salgo de esta representación. [...] Maravillosa función, emocionado público. Mi admiración para Carlos Manrique, haciendo un señor Ibrahim, al que no le falta ni le sobra nada, con una “lentitud teatral” sólo conseguida por los elegidos. Mi más sincera enhorabuena a todos.
Un equipo de valientes · PROYECTO DUAS
Los actores forman un equipo de valientes con un texto sencillo y cotidiano que aprovechan al máximo con unas interpretaciones muy emotivas. La dirección viene tildada por un trabajo soberbio.
Una magnífica interpretación · AGRUPACIÓN ESCÉNICA ENRIQUE RAMBAL
Correctísima puesta en escena con un ritmo ágil y mantenido, una escenografía bien resuelta y, sobre todo, una magnífica interpretación a cargo de los actores. Con su buen trabajo los actores consiguieron construir dos personajes complejos, profundos, llenos de matices y resolvieron perfectamente las exigencias de la delicada trama de la obra.
LOS ESPECTADORES OPINAN…
Es una obra bella a la par de emocionante, no hay mejor forma de comenzar la temporada. Grandísimas interpretaciones que elevan el gran mensaje de la obra de Éric-Emmanuel Schmitt.
-ÁLVARO-
He vivido una aproximación al drama de la convivencia religiosa con tanta sensibilidad que llega a estremecer. Guardaré este recuerdo muchos años. Una de las mejores interpretaciones a las que he tenido ocasión de asistir. En esta he llegado a participar con mucha emoción.
-JULIO-
Una obra necesaria en tiempos de intransigencia. Texto bellísimo interpretado con emoción por dos jóvenes actores con gran talento. Un montaje sencillo para darle a la palabra y a los actores la importancia que merecen. La recomiendo vivamente si tienes entre 15 y 99 años.
-ANÓNIMO-
La obra consigue que te metas en la historia, los actores lo hacen muy bien. El tiempo pasó rápido y fue muy ameno, la historia atrapa. Estaban bien asesorados por expertos en mundo islámico.
-PATRICIA-
Una obra emotiva y muy entretenida. Actores buenísimos que te atrapan en la historia. 100% recomendable.
-ANÓNIMO-
Un espectáculo digno de recomendar. La interpretación de estos dos actores está a un alto nivel.
-PEDRO-
Convertida ya en clásico, obra que nadie debería dejar de ver. Muy bonita y muy bien hecha. Entrañable.
-LUCINDA-
La vida es bella porque hay obras de teatro así de buenas que te dejan mucha paz interior. Los actores suscitan empatía.
-MARIO-
Una auténtica gozada: tema, texto, intérpretes... No se puede perder. Para repetir.
-CÉSAR-
Sólo dos actores en el escenario, pero bastan para transportarte a su mundo. Una historia preciosa de tolerancia y amistad. Fui con mi hijo adolescente y a él también le encantó.
-SONIA-
Exquisito trabajo, totalmente recomendable. Fantásticos los actores, la presentación y la obra. Realmente consiguen transportar al espectador, muchas felicidades por el trabajo.
-ESTÍBALIZ-
Una obra muy bonita con un gran trabajo actoral que logra meterte de lleno en la historia y descubrir otras formas de vivir de manera muy humilde y expresiva. Gracias por regalarnos este viaje mágico a través de la historia de Ibrahim.
-ÁLVARO-
Teatro útil y hermoso. Necesario e imprescindible espectáculo, de una gran calidad artística se mire por donde se mire: actores estupendos, escenografía muy cuidada, música preciosa, dirección muy bien ejecutada... Así da gusto.
-JANE-
Impresionantes interpretaciones sobre un texto de una grandísima belleza y sensibilidad, pero también exigente y trabajado. Excelente dirección y música original. Actores impecables en todos los sentidos, ojalá verles sobre las tablas de los teatros nacionales en un futuro próximo.
-ZOE-